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ORAR O ACTUAR


Por: Ivon Fajardo, Redacción.


Hoy día se observa que un gran sector de jóvenes cristianos no sabe cómo empezar una relación sentimental. Existe confusión debido a que se les ha orientado, que deben esperar a la persona que Dios tiene para ellos; orar por el idóneo(a), y no tomar pasos apresurados. Por ello, el temor y la incertidumbre se apoderan de los jóvenes cuando los sentimientos afloran y  les asalta la pregunta ¿Sera ella o él?
Comúnmente existen, cuanto menos, tres formas de iniciar una relación sentimental: 


1. Acción sin oración


Son aquellas relaciones que comienzan actuando sin pedir la voluntad de Dios. Una historia para ilustrar: Un joven ve a una linda mujer que llega a la reunión del sábado en la tarde. Queda obnubilado con tanta belleza, así que olvida todo lo que su líder espiritual le ha orientado en cuanto a sujetarse a la voluntad de Dios. Se acerca a saludarla e inmediatamente la invita a salir. Ella, también queda cautivada con las palabras del joven, así que acepta la invitación sin reflexionar. Salen un par de veces y, sin conocerse lo suficiente, acuerdan comenzar una relación sentimental. Cuando llevan unos meses juntos en la relación idílica, se dan cuenta que no es lo que esperaban, ya no se comprenden, su vínculo es superficial, uno de los dos no tiene a Dios como prioridad, y descubren que su relación está sustentada en encuentros íntimos. Por otro lado,  son consientes de que no comparten gustos, que no son compatibles en varias áreas y que van por caminos diferentes, en conclusión la relación se rompe trayendo paralelamente frustración y  sentimientos encontrados. 


2. Oración sin acción.


Muchos jóvenes tienen correctas intenciones pero procedimientos inadecuados. Piden que Dios los oriente según su voluntad pero no pasan esta frontera, es decir no toman iniciativas para iniciar un noviazgo.
En Éxodo 4:10-17 se narra la historia de Moisés, un hombre por momentos inseguro acerca de lo que debía hacer. El Señor  reorientó su actitud cuando le insinuó que no pidiera más sino que tomara iniciativas.
Los jóvenes deben orar pero adicionalmente deben crear espacios donde puedan interactuar con otros jóvenes dentro de los lineamientos del respeto y la amistad. Es recomendable iniciar acercamientos con el sexo opuesto con la intención de estrechar vínculos que fortalezcan la posibilidad de conocerse y llegar a una decisión sentimental.
Las comunidades cristianas podrían propiciar actividades que permitan la socialización de sus jóvenes, con el objetivo de que estos tengan acercamiento con otros jóvenes del sexo opuesto y así contribuir a la consolidación de relaciones sentimentales entre quienes aspiran a estructurar un hogar.
El joven debe enmarcarse dentro de un contexto de realidades dentro del cual se señala que ser cristiano no los sustrae de emprender iniciativas que le permitan el desarrollo de un proyecto de vida  complementado con una acertada profundidad espiritual. Debe recordarse el consejo epistolar que la fe sin obras es muerta.  


3. Orar y actuar


Marcos 11: 24 dice “Por tanto, os digo que todo lo que pidieres orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” La oración es importante para entender la voluntad de Dios, pero se debe hacer una “oracción” esto quiere decir, oración con acción.
Desde mi consideración como mujer, les digo a los jóvenes que pidan a Dios por esa jovencita que les despierta sentimientos, pero actúen, nutran la relación con pequeños detalles, sean caballeros, déjenle conocer sutilmente que les interesa, profundicen la amistad, no se apresuren y una vez correspondidos podrán darse cuenta que Dios avala la relación sentimental que desde luego será exitosa y viable para llegar a la consolidación de una familia.
La clave de una relación amorosa es que las dos personas sean maduras física y espiritualmente ya que discernirán la voluntad de Dios y si El no les da seguridad para establecerse como pareja, no deben resentirse el uno con el otro, sino esperar en el oportuno tiempo de Dios para recibir la respuesta deseada.
La Biblia dice en 1 de Juan 5:14 “y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”. El Señor espera que actuemos conforme a su voluntad y que lo tengamos en cuenta al comenzar una relación sentimental ya que sólo él conoce qué es lo mas conveniente para cada quien en particular. Si se le  pide su dirección El guardara nuestro corazón de posibles heridas que pueden dejar una mala decisión.