Génesis 2:15
El hombre fue creado teniendo siete necesidades básicas. Tenemos necesidad de dignidad, autoridad, bendición, provisión, seguridad, propósito y significado, libertad, amor y compañía. Cuando nos salimos de la provisión que Dios nos da para cubrir estas necesidades, nos metemos en problemas.
Todo hombre debe trabajar y obtiene satisfacción de los resultados de su esfuerzo. Muchas de nuestras necesidades básicas se derivan de nuestro trabajo y este fue uno de los primeros actos de Dios para el hombre en el Jardín del Edén. Dios sabía que el hombre necesitaba ser productivo y también necesitaba experimentar la satisfacción de su trabajo.
El peligro en esto es cuando permitimos que nuestro trabajo sea nuestra fuente del propósito y del significado de nuestra vida. Esto nos lleva a tener una vida basada en nuestro rendimiento. Este tipo de vida nos dice: mientras yo de rendimiento en mi trabajo, seré aceptado por mis capacidades y por los demás. Esto es una trampa. Podemos volvernos trabahólicos si buscamos la aceptación a través de lo que hacemos y esto puede hacerse subconscientemente.
Nuestro valor debe estar centrado en Cristo, no en lo que hacemos. Si perdemos nuestro trabajo o nuestro negocio quiebra, esta situación no debería devastarnos, si estamos centrados en Él. Ciertamente creará dificultades, pero Dios orquesta todos los eventos en nuestra vida para Su propósito. Aún los momentos más difíciles tienen un propósito.
Pide hoy a Dios que te ayude a mantener un perfecto balance en tu vida de trabajo. ¿Es Cristo el enfoque central? Si trabajas largas horas, pregúntate por qué. Podrías descubrir que Dios no es tu centro. |